Este rincón entrando al patio a la derecha , con ese pozo artesanal rudimentario, fue un sitio que me encantó, ahi sentada contemplaba todo el conjunto y ese ambiente especial que nos envuelve, como dijo un poeta que lo visitó, en el año 97, Pedro Marfil Ruiz.El sabor andaluz de la casa, con la música
Que llena todos los rincones, con los aromas,
Con el colorido de flores y decoración...
Es algo más que una casa, es un ambiente
Vivo y que invita a vivir...
En esta sala podemos observar objetos andalusis, desde adornos de plata, ropa, libros, ceramica o servicios de té. Solo algunas cosas podemos comprar, sobre todo libros.
Monedas de Al-Andalus en una de las salas.
Cada sala que se abre al patio es un verdadero museo. Libros andalusis por doquier.
Bajo los arcos del patio lleno de plantas, nos invita a un descanso la solitaria silla...
Detalle al pie de la escalera. La parte alta de la casa no se visita.
Una foto con arte
Uno de los alicatados de la casa
Desde esta sala donde está la maqueta de una de las primeras fábricas de papel de Occidente, salimos al estrecho y sorprendente callejón que bordea la casa desde un pequeño patio.
Una preciosa fuente nos sorprendio al final del callejón...
El agua de la fuente estaba completamente cubierta de flores multicolores
Despues de recorrer el estrecho callejon particular que rodea la casa, volvemos entrar en ella por esta puerta, gratamente sorprendidos por la contemplación de la preciosa fuente llena de rosas sobre sus aguas cuyo perfume nos envuelve aun al traspasar la puerta y desembocar en el patio de salida hacia la calle de los Judios, donde tenemos muy cerquita la una de la otra, la Sinagoga, la Casa de Sefarad y la Casa Andalusi en la cual nos hemos sentido identificados.
En la misma calle de los Judios, a dos pasos de la Casa Andalusi, tenemos la Casa de Sefarad, donde podremos encontrar entre otras muchas cosas, su exposición permanente y contemplar su ceramica colorista y singular, asi como los preciosos adornos de sus mujeres. Una visita que nos enriquece y asombra por su desconocimiento.
Ceramica sefardi
Adornos de la mujer sefardi
5 comentarios:
Qué casa más bonita, que bien y que fresquito se tiene que estar en el patio. Ahora, no querría tener que limpiarla...
Besos
Ni yo tampoco...
Aparte del patio lo más fresquito el estrecho callejón que desemboca en la fuente.
Que hermoso, he quedado realmente impresionada. Cuanto arte nos ha quedado de ellos. Cualquier detallito es una maravilla, eso sin mencionar el entorno. Entrar alli debe ser como retroceder en el tiempo
Un abrazo
Ciertamente es asi, me alegro te haya gustado, seguire poniendo muchas cosas de Córdoba...
Un besito
Te ha quedado preciosa esta entrada, son preciosas las fotos, no es para menos con lo que allí había.
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